Falta muy poco para el comienzo del ciclo lectivo 2023. En esta cuenta regresiva numerosas familias encuentran dificultades para encontrar un transporte escolar que les permita organizar la rutina familiar. Según distintos testimonios, la oferta de vehículos no alcanza y los pocos disponibles están “caros”. En tanto, desde el sector de los transportistas escolares aseguran que hay varios choferes que dejaron la actividad y otros buscan reducir los recorridos por los costos.
Virginia, del barrio La Loma, tiene un hijo que cursa en un colegio de Gonnet. “Yo tenía transporte asegurado hasta que me avisaron que la propietaria no va a estar disponible hasta abril con suerte, por un problema de salud. Por esto me puse en la búsqueda de otra opción, y me encontré con varias cuestiones. Los que me habían facilitado desde el colegio, ya no trabajan más. Los que encontré buscando en internet no cubren el colegio de mi hijo, y no encuentro un sitio donde haya un listado de transportes”.
En el sector buscan reducir los recorridos por los costos que deben afrontar
El caso de Virginia se replica en numerosas familias. “Faltan pocos días para las clases y no encontramos una solución. Y por lo poco que sabemos, los que funcionan y están disponibles, tienen precios bastante altos”, apuntó otra madre que habló con este diario, en plena búsqueda de una solución.
Según pudo saber este diario, el aumento con respecto a diciembre pasado es de un 40 por ciento. Hasta el último mes de 2022 tenían un valor promedio de 9.000 pesos en medio viaje (llevar o ir a buscar al alumno) y el viaje completo (ida y vuelta al colegio), en 14.000 pesos, según dijo Rodolfo Bogarsukoff, de la Cámara Bonaerense del Transporte Escolar , Excursionistas y Afines.
Según los datos brindados por el transportista escolar, medio viaje rondaría los 13.000 pesos y el viaje completo cerca de los 20.000 pesos. Por día el costo ronda los 560 pesos.
Cuando en el sector se refieren a los costos está directamente vinculado al precio del combustible, seguros, repuestos, cubiertas y controles que hay que hacerle a las unidades.
El sector tuvo una enorme sangría durante la pandemia. La falta de trabajo por las restricciones sanitarias y escolares -se extendió durante un largo plazo la virtualidad exclusiva para las clases- generó fuertes crisis en numerosos propietarios de transportes escolares. De este modo, de los 250 vehículos habilitados decenas quedaron fuera de servicio: están en condiciones de prestar servicio 220 transportistas en la Ciudad.
Para numerosas familias el servicio de transporte escolar permite organizar la rutina diaria.
A través de una resolución del Ministerio de Transporte provincial, publicada en el Boletín Oficial se dispuso que a partir del 1° de enero de 2024 y hasta el 31 de diciembre de 2024, solo podrán trabajar como transporte escolar “los vehículos habilitados a tal fin, que cumplan con una vida útil de 25 años como máximo, a contar desde la fecha de su fabricación”.
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